A Review After the First Month
Después del primer mes de operación con los pórticos reticulados que ustedes fabricaron, puedo decir que la decisión de optar por soldadura automatizada por arco sumergido fue acertada. Las vigas de sección variable para nuestra nave de 40 metros de luz llegaron con una calibración dimensional que permitió un montaje sin ajustes forzados. En obras anteriores con otros proveedores, siempre terminábamos rectificando uniones en campo; aquí no hubo necesidad.
Lo que más me interesaba era la respuesta de la estructura bajo carga cíclica. Nuestro puente grúa de 20 toneladas trabaja en turnos continuos, y las vigas reticuladas debían mantener la rigidez sin desarrollar grietas por fatiga en las soldaduras. Tras 30 días de uso intensivo, los ensayos no destructivos que realizamos en los cordones de soldadura no mostraron indicios de discontinuidades. La penetración completa en las uniones de los nudos se nota en la estabilidad del conjunto.
El proceso de calibración dimensional que aplicaron, con escaneo láser y ajuste de tolerancias a ±2 mm, fue determinante. En una nave industrial pesada, cualquier desviación en la geometría de los pórticos se traduce en esfuerzos parásitos que acortan la vida útil de la estructura. Aquí no hubo sorpresas. Las vigas encajaron en los planos de montaje sin necesidad de calzos ni retoques.
Un detalle que valoro es que el informe de control de calidad incluyó los registros de cada cordón de soldadura, con los parámetros de amperaje y velocidad de avance. Eso permite rastrear cualquier eventualidad futura. Para el próximo proyecto de ampliación de la nave, ya tengo claro a quién llamar.
Luis Arellano — Jefe de Mantenimiento, Planta Siderúrgica del Sur. Cliente desde 2022.